INTERNACIONALES

¡Malos perdedores! Petro y compañía iban a dar golpe de Estado en Colombia

BOGOTÁ, COLOMBIA. – El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, denunció públicamente un supuesto plan de golpe de Estado atribuido al mandatario saliente Gustavo Petro y al senador Iván Cepeda, al asegurar que buscarían desconocer los resultados electorales y afectar la transición de poder prevista para el 7 de agosto. Ante estas acusaciones, el mandatario electo ordenó suspender los encuentros presenciales de la comisión de empalme, mientras el gobierno saliente también congeló las mesas de trabajo conjuntas, argumentando que los señalamientos realizados por la delegación entrante afectan la institucionalidad y el respeto entre administraciones.

La transición presidencial en Colombia atraviesa una fuerte crisis luego de que Abelardo de la Espriella acusara al sector oficialista de intentar desconocer el resultado del balotaje de junio, en el que, según el presidente electo, logró imponerse sobre Iván Cepeda.

Aunque las autoridades electorales y observadores internacionales han señalado que los comicios fueron transparentes, el sector cercano al gobierno saliente mantiene cuestionamientos sobre el resultado electoral.

De la Espriella afirmó que las acciones promovidas por Petro y Cepeda representarían una amenaza para el orden constitucional.

“Esto ya no es un análisis o una opinión, es una realidad palpable. Desde el momento en el que casi 13 millones de colombianos me acompañaron a derrotarlo a él y a su testaferro político, Petro y Cepeda iniciaron su plan B para quedarse a como diera lugar en el poder”, manifestó.

Ante el aumento de la tensión política, el presidente electo pidió a su equipo de transición modificar la metodología del proceso de empalme y evitar reuniones presenciales con funcionarios de la actual administración.

La comisión, encabezada por el vicepresidente electo José Manuel Restrepo, deberá utilizar mecanismos tecnológicos y procedimientos legales para recopilar la información necesaria antes del cambio de gobierno.

De la Espriella justificó la decisión señalando que busca proteger la legitimidad del mandato otorgado por los ciudadanos.

“Hay que cumplir el mandato legal del empalme a través de los mecanismos legales y tecnológicos que existen para recabar información”, expresó.

Desde la administración saliente, la Casa de Nariño informó la suspensión de las sesiones conjuntas de empalme hasta que, según sus funcionarios, se restablezcan condiciones de respeto institucional.

El ministro de Hacienda y coordinador del Comité Nacional de Empalme, Germán Ávila, defendió la importancia del proceso de transición y rechazó que este sea utilizado como escenario de confrontación política.

“El empalme no es una investigación penal, el empalme no es un juicio, el empalme no es una plataforma política; el empalme es un deber del Estado cuyo único propósito es garantizar una transición ordenada, responsable y transparente entre administraciones”, afirmó.

La disputa entre ambos sectores políticos mantiene en incertidumbre el proceso de entrega de información previo al cambio presidencial.

Mientras el gobierno electo insiste en que sus decisiones buscan proteger el resultado de las urnas, la administración saliente sostiene que el empalme debe mantenerse como un procedimiento institucional alejado de disputas partidarias.

Las próximas semanas serán claves para determinar si ambas partes logran retomar el diálogo y garantizar una transición presidencial sin mayores obstáculos.

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