POLITICA

Con Pekín fue puro cuento chino: Honduras vuelve con Taiwán  

TEGUCIGALPA, HONDURAS. –  Honduras abrió nuevamente el debate sobre su futuro diplomático al analizar la posibilidad de retomar relaciones oficiales con Taiwán, más de tres años después de romper sus vínculos con Taipéi el 23 de marzo de 2023 para establecer relaciones con Pekín. Mientras sectores políticos, analistas y funcionarios evalúan los resultados de la alianza con China, el país enfrenta una decisión sin precedentes en América Latina: ningún Estado de la región ha regresado al reconocimiento de Taiwán después de haber establecido lazos diplomáticos con la República Popular China.

La posibilidad de un nuevo giro internacional ha generado una intensa discusión sobre los beneficios y costos de la decisión tomada en 2023, especialmente por los cuestionamientos relacionados con los acuerdos firmados con Pekín, la falta de transparencia en algunos convenios y el impacto económico de la relación bilateral.

El director y fundador de Expediente Abierto, Javier Meléndez, cuestionó la falta de información pública sobre los acuerdos entre Honduras y China, al señalar que la opacidad en contratos, préstamos y concesiones es una práctica que, según él, se ha repetido en otros países que mantienen vínculos con el gigante asiático.

“Cuando vemos el tema de China encontramos patrones recurrentes, y uno de ellos es la no transparencia. En países centroamericanos, Bolivia o Ecuador los contratos, préstamos y concesiones permanecen bajo candado porque China exige que esos acuerdos no sean divulgados”, afirmó.

Meléndez también señaló el desequilibrio comercial existente entre China y Centroamérica, indicando que la región mantiene un déficit cercano a los 18,000 millones de dólares frente al gigante asiático, situación que afecta particularmente a Honduras.

Según el analista, las promesas de acceso al mercado chino no siempre se traducen en beneficios significativos para los países aliados y sostuvo que uno de los principales objetivos de Pekín ha sido reducir el respaldo internacional hacia Taiwán.

“China quiere vender mucho. La promesa de acceder a su mercado normalmente termina siendo un acceso marginal, mientras el verdadero objetivo siempre ha sido aislar diplomáticamente a Taiwán”, expresó.

El experto en derecho internacional, Graco Pérez, recordó que el regreso de las relaciones con Taiwán fue una promesa planteada por el mandatario Nasry Asfura, y consideró que una eventual reactivación de esos vínculos podría beneficiar sectores afectados, como la industria del camarón.

Pérez también mencionó que Honduras podría aprovechar experiencias de cooperación tecnológica y sanitaria similares a las desarrolladas por Taiwán en otros países.

Desde una posición más moderada, el exdiplomático Ramón Custodio planteó que Honduras debe tomar decisiones basadas en sus propios intereses económicos y estratégicos.

“Si otros países mantienen relaciones diplomáticas con China continental y relaciones comerciales con Taiwán, ¿por qué Honduras no puede hacerlo?”, cuestionó.

Desde el Ejecutivo, las posiciones no son completamente uniformes. La ministra Mireya Agüero informó que continúa una revisión de la documentación relacionada con los acuerdos alcanzados con Pekín y aseguró que cualquier decisión será tomada considerando el interés nacional.

Agüero afirmó que la determinación no estará basada en factores políticos, ideológicos o promesas de campaña, sino en los beneficios concretos que pueda obtener Honduras.

Además, confirmó que China expresó preocupación por supuestos acercamientos entre funcionarios hondureños y representantes taiwaneses, aunque esos contactos fueron desmentidos.

Por otro lado, el ministro de Comunicación y Estrategia, José Augusto Argueta, mostró una postura crítica hacia la relación con Pekín y aseguró que, hasta ahora, Honduras no ha recibido resultados visibles de la alianza.

“¿Qué resultados nos dejó China?, hasta el momento ni uno. El único resultado es que perdimos miles y miles de empleos en la zona sur por el tema de los camarones”, manifestó.

Argueta cuestionó que no existan obras o proyectos concretos que puedan atribuirse a la cooperación china y pidió que el análisis se base en resultados y no en una visión ideológica.

El debate continúa abierto en Honduras mientras las autoridades analizan el futuro de una relación que modificó la posición internacional del país hace más de tres años.

Un eventual retorno a Taiwán representaría un movimiento diplomático sin precedentes en América Latina y un fuerte mensaje geopolítico, mientras que mantener la alianza con China pondría a prueba la capacidad del Gobierno para demostrar beneficios concretos de la relación establecida en 2023.

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