Solo son pura paja: Acuerdo entre EE.UU. e Irán no llega a nada

TEHERÁN, IRÁN. – Irán denunció este miércoles que los ataques lanzados por Estados Unidos durante la madrugada en el sur del país constituyen una «violación clara» del acuerdo de alto el fuego permanente firmado entre ambas naciones el pasado 17 de junio, luego de que los bombardeos dejaran varios heridos y alcanzaran distintos puntos estratégicos del estrecho de Ormuz. Las autoridades iraníes advirtieron sobre las consecuencias del incumplimiento del pacto, mientras la ofensiva estadounidense fue presentada como una respuesta a presuntos ataques iraníes contra embarcaciones comerciales.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán aseguró que las acciones militares representan un incumplimiento del Memorando de Entendimiento suscrito entre Washington y Teherán y emitió una severa advertencia sobre el riesgo de que la situación derive en una nueva escalada del conflicto.
Aunque las autoridades iraníes no divulgaron una cifra oficial de víctimas, la agencia Tasnim, vinculada a la Guardia Revolucionaria, informó que varias personas resultaron heridas por la metralla de los proyectiles en el condado de Sirik, afectando localidades como Ziyarat y Tahrovi, en el sur del país.
Por su parte, la agencia estatal IRNA reportó explosiones en zonas estratégicas del estrecho de Ormuz, entre ellas la isla de Qeshm y la ciudad portuaria de Bandar Abbas, donde varias embarcaciones pesqueras fueron destruidas por el fuego, según imágenes difundidas por el propio medio, que atribuyó los ataques a Estados Unidos e Israel.
Los bombardeos forman parte de una ofensiva ejecutada por el Comando Central de Estados Unidos (Centcom), que aseguró haber alcanzado más de 80 objetivos mediante el uso de municiones de precisión. De acuerdo con el mando militar estadounidense, la operación fue lanzada en respuesta a supuestos ataques iraníes contra tres embarcaciones comerciales que navegaban por el estratégico corredor marítimo del estrecho de Ormuz.
Centcom informó además que más de 60 embarcaciones rápidas pertenecientes a la Guardia Revolucionaria fueron atacadas con el objetivo de reducir la capacidad de Irán para continuar afectando el comercio marítimo internacional que atraviesa esa ruta, considerada una de las más importantes para el transporte mundial de petróleo y mercancías.
En medio de la crisis, el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, suspendió su visita oficial a Irak, donde participaba en los funerales del fallecido líder supremo Alí Jameneí, y regresó de inmediato a Teherán tras conocer la magnitud de los ataques, según confirmó la agencia oficial IRNA.
La tensión entre Washington y Teherán ha aumentado significativamente durante las últimas semanas, marcada por enfrentamientos en el estrecho de Ormuz, una vía estratégica por la que circula una parte importante del comercio mundial y cuya estabilidad es considerada clave para los mercados energéticos internacionales.









