Me sobran armas que Irán me ataque si es tan valiente, dice Trump

WASHINGTON. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este miércoles que no tiene conocimiento de una amenaza creíble de Irán contra el Air Force One, pero afirmó que él sería el principal objetivo de Teherán, luego de decidir viajar nuevamente en el antiguo avión presidencial en lugar de utilizar la polémica aeronave donada por Catar, en medio del aumento de las tensiones militares con Irán y cuestionamientos sobre la seguridad del nuevo aparato.
Durante una conversación informal a bordo del nuevo avión presidencial, Trump respondió con ironía a un periodista que le consultó si el cambio de aeronave obedecía a motivos de seguridad.
«Yo soy el número uno en su lista antes que usted. Pero yo voy, usted va. Quizás algún día quiera cambiar de profesión», respondió el mandatario al reportero.
Trump no proporcionó detalles sobre posibles amenazas específicas contra la aeronave ni confirmó la existencia de algún plan de ataque contra el avión presidencial estadounidense.
La decisión de utilizar nuevamente el antiguo Air Force One se produjo después de que el mandatario anunciara que abandonaría Turquía a bordo de la aeronave tradicional, en lugar del nuevo avión presidencial donado por la familia real catarí, una medida que generó cuestionamientos sobre la confiabilidad y los estándares de seguridad del aparato.
El viaje a la cumbre de líderes de la OTAN en Turquía representó la primera gira internacional de Trump utilizando la nueva aeronave, en un momento marcado por el incremento de las tensiones entre Estados Unidos e Irán, país ubicado cerca de la zona donde se desarrolló el encuentro diplomático.
El nuevo avión presidencial ha estado rodeado de polémica en Washington debido al elevado costo de su adaptación a los estándares de seguridad requeridos para transportar al presidente estadounidense, además de dudas sobre su fiabilidad y posibles conflictos de interés relacionados con su origen catarí.
El pasado mes, Trump retiró el Boeing 747-200B utilizado por presidentes estadounidenses desde la década de 1990 y comenzó a utilizar la aeronave entregada por Catar, una decisión que generó críticas principalmente desde sectores demócratas, quienes calificaron la entrega como un posible «soborno«.
A través de su red social Truth Social, Trump explicó que utilizaría el antiguo Air Force One «por nostalgia» para trasladarse hacia la base aérea RAF Mildenhall, en Reino Unido, mientras que el nuevo avión realizaría una escala para que los soldados estadounidenses desplegados en esa zona pudieran conocerlo.
El mandatario también ha señalado que, al concluir su administración, conservará el avión donado y lo exhibirá en su futura biblioteca presidencial en Miami, una afirmación que continúa generando debate político en Estados Unidos.







