NACIONALES

La Secretaría de Educación le va meter su trompada a la profe Perla

TEGUCIGALPA, HONDURAS. –  La Secretaría de Educación se pronunció este viernes sobre el caso de la docente Perla Díaz, acusada de agredir verbal y físicamente a una alumna del Centro de Educación Básica República de Cuba, en el municipio de Morazán, Yoro, y reiteró que rechaza cualquier forma de violencia contra la niñez y adolescencia. La institución anunció que aplicará el procedimiento disciplinario establecido en el Estatuto del Docente Hondureño, al tiempo que recordó que ningún acto de indisciplina estudiantil justifica el maltrato físico o psicológico hacia un menor.

Mediante un comunicado, la dependencia reafirmó su compromiso con la protección de los derechos de los estudiantes y aseguró que promueve una educación basada en el respeto, la dignidad humana y la convivencia pacífica.

«Manifestamos absoluto rechazo a cualquier práctica que constituya abuso, maltrato físico, psicológico o cualquier otra forma de violencia contra niñas, niños y adolescentes«, señaló la Secretaría de Educación.

La institución recordó que el Estatuto del Docente Hondureño establece mecanismos disciplinarios para investigar este tipo de conductas y que también existen procedimientos legales para que los maestros denuncien actos de irrespeto o indisciplina por parte de los estudiantes.

Sin embargo, enfatizó que ninguna conducta inapropiada de un alumno justifica el uso de la violencia, los castigos físicos o acciones que vulneren la integridad física, emocional o psicológica de un menor de edad.

Asimismo, hizo un llamado a fortalecer el diálogo, el respeto mutuo y la resolución pacífica de conflictos dentro de los centros educativos, utilizando siempre los canales institucionales y respetando el debido proceso.

El artículo 35 del Estatuto del Docente Hondureño clasifica las faltas disciplinarias en leves, graves y muy graves, aunque no menciona de forma específica las agresiones contra estudiantes.

Las sanciones pueden ir desde una amonestación verbal o escrita, multas equivalentes entre el 5 % y el 10 % del salario, suspensión sin goce de sueldo de hasta 30 días, y en los casos considerados muy graves, suspensión de 31 días hasta un año, traslado a un cargo inferior o incluso la destitución.

La Secretaría de Educación precisó que antes de imponer cualquier medida deberá realizarse una investigación administrativa, valorar objetivamente las pruebas y garantizar a la docente su derecho a presentar una audiencia de descargo.

Además, aclaró que cualquier sanción administrativa será independiente de las posibles responsabilidades penales o civiles, las cuales serán determinadas por las autoridades competentes dentro del proceso judicial que ya se encuentra en curso.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba

Visitantes

046175