Hay que estar chivas nos quieren dar un “placazo”, dice Carlos Umaña

TEGUCIGALPA, HONDURAS. – El diputado Carlos Umaña cuestionó el contrato de más de 65 millones de dólares (alrededor de 1,700 millones de lempiras) para la fabricación de las nuevas placas vehiculares inteligentes en Honduras. El parlamentario expresó su preocupación por el costo del proyecto, criticó que la adjudicación haya recaído nuevamente en la empresa alemana Tönnjes Card Latinoamérica S.A. y pidió transparencia para esclarecer el proceso, al considerar que existen dudas sobre la millonaria inversión.
Umaña afirmó estar «sumamente preocupado» por el elevado monto destinado al proyecto y recordó las críticas que en su momento generó el denominado «Placazo», asegurando que muchas interrogantes sobre ese proceso nunca fueron respondidas.
El diputado cuestionó que, pese a tratarse de una contratación bajo un procedimiento de emergencia, el contrato haya sido adjudicado nuevamente a la misma compañía.
«Lo más sorprendente es que se lo adjudican a la misma empresa y eso realmente deja mucho que desear», manifestó.
Umaña recordó además la polémica por el sticker de seguridad instalado en los vehículos durante el proyecto anterior, señalando que no cumplió con los resultados esperados.
«¿Se acuerda usted del famoso sticker del vidrio del carro? Ese igual nunca funcionó, fue cobrado, nunca se dieron las explicaciones del famoso Placazo 1 del señor Ebal Díaz, y hoy volvemos a lo mismo con mil 700 millones de lempiras», expresó.
Aunque reconoció que la implementación de tecnología en las placas puede fortalecer la seguridad, el legislador sostuvo que el costo resulta desproporcionado para la situación económica del país.
Según señaló, Honduras estaría destinando cerca de 2,500 millones de lempiras al sumar los diferentes proyectos relacionados con placas vehiculares desarrollados en los últimos años.
«Las placas son importantes, pero no como las que están planteando. Es cierto que tienen algunos mecanismos de seguridad, pero el costo me parece exagerado», afirmó.
El congresista pidió que las autoridades expliquen públicamente cuánto costará cada placa, los criterios utilizados para la adjudicación y las razones por las que el contrato volvió a otorgarse a la misma empresa.
Asimismo, criticó la falta de respuestas de los funcionarios responsables del proceso.
«El que no responde al teléfono es que hay gato encerrado ahí, definitivamente, porque un funcionario cuando no debe nada, no teme nada», expresó.
Finalmente, Umaña cuestionó que el país destine 1,700 millones de lempiras a este proyecto mientras existen otras necesidades urgentes.
A su criterio, esos recursos podrían invertirse en la construcción de hospitales, el fortalecimiento del sistema de salud o la creación de un laboratorio nacional de medicamentos.
«Creo que Honduras no se puede dar el lujo de este tipo de gastos, sino que algo mínimo, algo austero, pero que no sea tan oneroso para el pueblo hondureño», concluyó.







