A EE.UU. lo que le sobra son ganas de j*der al régimen iraní

TEHERÁN, IRÁN. – Seis noches consecutivas de ataques estadounidenses contra el sur de Irán han elevado la tensión en el país y provocado llamados a la respuesta y venganza por parte de sectores de la población iraní, mientras habitantes de Teherán temen que la ofensiva pueda extenderse hasta la capital. El intercambio de fuego, ocurrido durante los últimos días en territorio iraní, ha generado preocupación por una nueva escalada militar entre Estados Unidos e Irán.
Aunque los ataques se han concentrado a más de 1,000 kilómetros de Teherán, principalmente en el sur del país y zonas cercanas al estrecho de Ormuz, los habitantes de la capital recuerdan los recientes enfrentamientos con Estados Unidos e Israel y expresan temor ante la posibilidad de nuevos bombardeos.
En las calles y mercados de Teherán, parte de la población asegura estar preparada ante un eventual aumento de las hostilidades. Algunos ciudadanos recuerdan los días de ataques anteriores y consideran que la actual situación podría representar una nueva etapa de conflicto.
Maryam, una residente de la capital, explicó que existe preocupación entre las familias debido a la posibilidad de que la ofensiva llegue a otras zonas del país.
“Deberíamos estar preparados para posibles bombardeos contra Teherán. Podría suceder en cualquier momento”, expresó la mujer, quien recordó los momentos de tensión vividos durante enfrentamientos anteriores.
IRÁN ANUNCIA LLAMADOS A RESPONDER POR LOS ATAQUES
Mientras algunos sectores de la sociedad iraní expresan preocupación y piden evitar una nueva guerra, otros grupos han manifestado llamados a responder militarmente a las acciones de Estados Unidos e Israel.
Los funerales del exlíder supremo iraní Alí Jameneí, fallecido durante el primer día de la guerra anterior, se convirtieron en una movilización de sus seguidores, donde se escucharon mensajes de rechazo contra Washington y llamados a tomar represalias.
Hosein, un empleado público de 46 años, afirmó que Irán debe responder ante los ataques para evitar nuevas acciones militares en su contra.
“Si nos atacan tenemos que responder. Si cedemos ahora volverán a hacerlo”, manifestó.
En distintos puntos de Teherán también han aparecido murales con mensajes de represalia contra Estados Unidos, reflejando el sentimiento de una parte de la población que exige una respuesta por las acciones militares recientes.
TEMOR POR IMPACTO ECONÓMICO Y NUEVA ESCALADA
Además de la tensión militar, los ciudadanos iraníes expresan preocupación por las consecuencias económicas que podría generar la continuidad del conflicto.
La población teme que las nuevas restricciones impuestas por Washington sobre actividades relacionadas con Irán aumenten la presión económica en un país que enfrenta una moneda debilitada y altos niveles de inflación.
Trabajadores y familias consultados señalan que una prolongación del enfrentamiento podría afectar aún más el costo de vida y dificultar la situación económica de millones de iraníes.
Mientras continúan los ataques en el sur del país y crecen los llamados a la venganza, Teherán permanece bajo un clima de incertidumbre ante la posibilidad de una nueva escalada entre Estados Unidos e Irán.









