¡Un ojo de la cámara por un balde de agua! A L. 100 la llenada del barril

TEGUCIGALPA, HONDURAS. – El precio del agua se disparó hasta los 100 lempiras por barril en distintos sectores de la capital, donde las familias enfrentan una severa crisis de abastecimiento que las obliga a comprar el líquido a precios que duplican o incluso casi triplican el costo habitual, debido a la escasez y la irregularidad del servicio.
Los vecinos aseguran que un barril que normalmente se comercializa entre 35 y 40 lempiras ahora cuesta entre 70 y 100 lempiras, situación que representa un nuevo golpe para los hogares que llevan varios días enfrentando problemas para obtener agua.
En la colonia Flor del Campo, Alicia Flores relató que las familias han tenido que almacenar agua en toneles ante la falta de suministro.
“Nunca habíamos tenido esto aquí en la Flor del Campo. Ahorita ya no tenemos agua, es un chorrito y para poder llenar un tambo hay que desvelarse toda la noche”, manifestó.
La falta de agua ha obligado a los capitalinos a buscar otras fuentes de abastecimiento, pero algunos vecinos aseguran que el líquido que consiguen mediante vendedores informales llega sucio o contaminado.
Francisco Lanza, otro de los afectados, afirmó que varias familias han tenido que comprar agua pese a las dudas sobre su procedencia y calidad.
“La gente está desesperada. Hemos empezado a comprar agua y viene agua contaminada; a veces la recogen de ríos y quebradas. Se nos han enfermado varios niños”, denunció.
El problema, según los vecinos, no se limita al precio. También cuestionan la calidad del agua que están consiguiendo para cubrir sus necesidades básicas.
RACIONAMIENTOS PODRÍAN EXTENDERSE HASTA 12 DÍAS
La crisis también está marcada por la irregularidad del suministro. Los capitalinos denuncian que cuando el agua llega, lo hace con muy poca presión y durante períodos insuficientes para llenar pilas, toneles o tanques.
Actualmente, el racionamiento en la capital contempla períodos de hasta nueve días sin agua. Sin embargo, autoridades de la Alcaldía del Distrito Central han advertido que los intervalos podrían ampliarse hasta 12 días, debido a las condiciones de las fuentes de abastecimiento.
Los residentes sostienen que la realidad en algunos sectores es todavía más crítica, pues aseguran que el agua prácticamente no está llegando.
Cuando finalmente aparece, explican, la presión es tan baja que resulta insuficiente para llenar los depósitos de las viviendas.
Ante este panorama, las familias continúan buscando alternativas para garantizar el abastecimiento, mientras el incremento en el precio del agua convierte la crisis en un problema económico adicional para los hogares capitalinos.







