Ni cavando pozos se pueden salvar de la sequía, alerta Copeco

TEGUCIGALPA, HONDURAS. – La Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (Copeco) enfrenta dificultades para encontrar fuentes de agua subterránea en varias zonas afectadas por la sequía, luego de que estudios técnicos realizados en distintos puntos del país no identificaran sitios con suficiente potencial para perforar nuevos pozos, informó el ministro Reinaldo Sánchez, quien advirtió que la emergencia obliga a acelerar la búsqueda de alternativas para garantizar el abastecimiento de las comunidades.
Sánchez explicó que equipos técnicos de Copeco y otras instituciones han realizado estudios para localizar fuentes subterráneas que permitan atender a las poblaciones afectadas, pero algunos resultados han sido desfavorables.
“Es una labor que no podemos detener”, afirmó el funcionario, al señalar que cada estudio negativo reduce las opciones disponibles en determinadas zonas y demuestra la importancia de contar con información técnica antes de realizar nuevas perforaciones.
73 DE 75 MUNICIPIOS REPORTAN AFECTACIONES
Las autoridades han realizado evaluaciones en la mayoría de los municipios afectados por la sequía. Según Sánchez, 73 de los 75 municipios evaluados han proporcionado información sobre daños relacionados con seguridad alimentaria, producción, salud y acceso al agua.
Los diagnósticos permitirán establecer una ruta de atención y determinar dónde deben concentrarse los recursos destinados a enfrentar la emergencia.
El ministro aclaró que la sequía no afecta por igual a todo Honduras, debido a que algunas regiones han registrado precipitaciones, por lo que se mantiene un monitoreo diferenciado de las condiciones climáticas y de disponibilidad de agua.
La situación genera especial preocupación en Tegucigalpa, debido a la cantidad de población que depende del sistema de abastecimiento de la capital.
Copeco mantiene coordinación con la Alcaldía del Distrito Central para buscar alternativas ante la reducción de las fuentes disponibles.
Entre las medidas adoptadas figura la instalación de sistemas de almacenamiento de agua en centros educativos, con el objetivo de garantizar el suministro a los estudiantes y evitar afectaciones durante la crisis.









