Reino Unido le mete un p*jaso Meta y a sus gafas inteligentes

LONDRES, INGLATERRA. – Los tribunales de Inglaterra y Gales prohibieron el uso de las gafas inteligentes de Meta dentro de sus instalaciones, debido a que sus microcámaras permiten grabar imágenes y videos de forma discreta, una medida anunciada este lunes para proteger las restricciones de grabación y la seguridad de los procedimientos judiciales.
¿POR QUÉ FUERON PROHIBIDAS?
El Servicio de Tribunales de Inglaterra y Gales confirmó que existen restricciones claras para tomar fotografías y videos dentro de las cortes, por lo que las gafas de Meta quedan prohibidas en sus dependencias.
Los funcionarios de Justicia podrán confiscar temporalmente los dispositivos cuando detecten que alguien los lleva puestos dentro de un tribunal. Los lentes serán devueltos a sus propietarios al finalizar la sesión judicial.
UN CASO ENCENDIÓ LAS ALARMAS
La decisión llega después de un incidente ocurrido en enero, cuando un juez sospechó que un denunciante estaba recibiendo “instrucciones” desde el exterior mediante sus gafas.
El juez notó que el hombre tardaba varios segundos en responder algunas preguntas y le ordenó quitarse los lentes. En ese momento, una voz comenzó a escucharse desde su teléfono móvil, donde aparentemente continuaban las instrucciones.
El episodio puso en evidencia las posibilidades de utilizar este tipo de tecnología para recibir información durante una audiencia sin que el tribunal tenga conocimiento.

LA PROHIBICIÓN TAMBIÉN LLEGÓ A NUEVA YORK
Inglaterra y Gales no son los primeros en tomar esta medida. Los tribunales de Nueva York también prohibieron el uso de este tipo de gafas el pasado mes.
Los dispositivos, comercializados por Meta, incorporan microcámaras capaces de grabar video mientras el usuario los lleva puestos, lo que ha generado preocupación por la privacidad y el uso no autorizado de imágenes.
TAMBIÉN ENFRENTAN RESTRICCIONES EN OTROS LUGARES
Las gafas inteligentes, que en Reino Unido tienen un precio de alrededor de 359 libras (420 euros), también han comenzado a enfrentar restricciones en otros establecimientos.
Algunas cadenas de restaurantes han prohibido su utilización para proteger la privacidad de sus clientes, mientras que salas de teatro han adoptado medidas similares para proteger los derechos de propiedad intelectual.
La expansión de estas tecnologías vuelve a plantear un dilema entre innovación, privacidad y seguridad, especialmente en lugares donde la grabación de imágenes está estrictamente regulada.








