Ya no cabe otro malviviente: Full todas las caérseles de Honduras

TEGUCIGALPA, HONDURAS. – El director del Instituto Nacional Penitenciario (INP), Walter Amador Lacayo, reconoció que el hacinamiento persiste en las cárceles de Honduras, donde la población penitenciaria ronda los 20 mil privados de libertad, por lo que las autoridades implementan revisiones jurídicas, inspecciones y controles para reducir la sobrepoblación y reforzar la seguridad en los centros penitenciarios.
Amador explicó que una de las principales acciones para descongestionar las cárceles consiste en revisar la situación jurídica de los privados de libertad.
Para ello, el INP cuenta con equipos de abogados que analizan expedientes con el objetivo de identificar casos que puedan contribuir a reducir la cantidad de personas recluidas en los diferentes centros penitenciarios del país.
INP ASEGURA QUE BLOQUEO DE LLAMADAS SIGUE ACTIVO
Ante las denuncias relacionadas con la realización de llamadas telefónicas desde las cárceles, el director del INP aseguró que el sistema de bloqueo de comunicaciones permanece activo.
Según Amador, las autoridades realizan inspecciones periódicas para detectar posibles brechas en el sistema y evitar que las comunicaciones desde los centros penitenciarios sean utilizadas de manera irregular.
“Podemos decir que en más del 95 % no salen llamadas de los centros penitenciarios”, afirmó.
El funcionario agregó que existe coordinación con la Comisión Nacional de Bancos y Seguros (CNBS), Conatel y las empresas encargadas de los servicios de telecomunicaciones para mantener los controles y verificar el funcionamiento de los mecanismos de bloqueo.
Amador también señaló que las autoridades mantienen registros e inspecciones a las personas que ingresan a los centros penitenciarios, como parte de las medidas destinadas a impedir el ingreso de objetos ilícitos.







