Cancelación del TPS: Económicamente nos j*dieron

TEGUCIGALPA, HONDURAS. – El fin del Estatus de Protección Temporal (TPS) para miles de hondureños en Estados Unidos podría provocar un fuerte impacto en la economía nacional, especialmente por una eventual reducción de las remesas, advirtió el analista Ramón Custodio, quien estimó que Honduras podría dejar de recibir alrededor de 250 millones de dólares anuales si unos 50,000 compatriotas dejan de enviar recursos a sus familias tras retornar al país.
Custodio explicó que, tomando como referencia a más de 50,000 hondureños y un envío mínimo estimado de 5,000 dólares anuales por persona, el país podría perder una cantidad cercana a los 250 millones de dólares cada año.
REMESAS, LA PRINCIPAL PREOCUPACIÓN
El analista advirtió que el impacto no se limitaría al retorno de los migrantes, sino que alcanzaría directamente a miles de familias hondureñas que dependen de las remesas para cubrir gastos de alimentación, vivienda, educación, salud y otras necesidades.
“¿De dónde va a sacar el Gobierno de Honduras, ahora que tenemos una crisis económica, esa cantidad que llegaba directamente a las familias?”, cuestionó Custodio al referirse a los recursos que podrían dejar de ingresar al país.
La reducción de las remesas representaría, según su planteamiento, una presión adicional para la economía hondureña, debido a que esos recursos llegan directamente a los hogares y contribuyen al consumo y a la actividad económica de numerosas comunidades.
HASTA 55,000 HONDUREÑOS EN RIESGO DE DEPORTACIÓN
Custodio estimó que alrededor de 55,000 hondureños podrían quedar sujetos a deportación tras el fin del TPS, lo que también implicaría un desafío para Honduras ante el posible retorno de miles de personas.
El analista sostuvo que el país conocía desde hace varios años que el beneficio migratorio tenía un carácter temporal y que existía el riesgo de que finalmente llegara a su fin.
A su juicio, los gobiernos anteriores y el actual debieron preparar con mayor anticipación una estrategia para enfrentar las consecuencias económicas y sociales de un eventual retorno masivo.
UN IMPACTO QUE LLEGARÍA A LOS HOGARES
Custodio consideró necesario establecer un mecanismo que permita atender a los hondureños que regresen y facilitar su reinserción económica y social.
También planteó que debió crearse desde hace aproximadamente tres años una comisión interinstitucional, con participación del Gobierno, sociedad civil, empresa privada e iglesias, para preparar una respuesta ante el eventual fin del TPS.
El analista insistió en que el escenario representa un desafío que va más allá de la migración, debido a que la eventual pérdida de cientos de millones de dólares en remesas podría afectar directamente a las familias y agregar presión a una economía que ya enfrenta dificultades.









