Este compa se le anduvo escondiendo a los gringos por 25 años

TEGUCIGALPA, HONDURAS. – El Ministerio Público, a través de la Agencia Técnica de Investigación Criminal (ATIC), entregó este domingo al FBI de Estados Unidos al hondureño Mario Roberto Flores Mejía, requerido por la justicia de Pensilvania por cargos relacionados con el secuestro y asesinato de una menor de cinco años, tras permanecer prófugo durante más de 25 años.
Flores Mejía, conocido también como “Alexis Flores”, “Alex Contreras” y “Carlos”, fue capturado por agentes de la ATIC el 11 de febrero de 2026, luego de ser localizado en una zona montañosa de Lepaera, Lempira.
ESTUVO ENTRE LOS MÁS BUSCADOS POR EL FBI
Según el Ministerio Público, en 2007 el FBI incluyó a Flores Mejía entre los 10 criminales más buscados y ofreció una recompensa de 250 mil dólares por información que permitiera localizarlo.
Las autoridades estadounidenses lo buscaban por cargos de asesinato, secuestro, agresión incidente y otros delitos, derivados de una investigación en el estado de Pensilvania.
EL CRIMEN QUE LO CONVIRTIÓ EN FUGITIVO
Los cargos están relacionados con el caso de una niña de cinco años, quien fue secuestrada y asesinada el 29 de julio de 2000.
Cinco días después, el 3 de agosto, las autoridades encontraron el cuerpo de la menor, que, según los reportes policiales de aquella época, estaba envuelto en bolsas y presentaba signos de abuso sexual.
La gravedad del caso y la posterior fuga de Flores Mejía generaron durante años la atención de las autoridades estadounidenses.
CAPTURA TRAS LABORES DE INTELIGENCIA
La localización del hondureño fue posible mediante trabajos de inteligencia en los que participaron el Equipo Fiscal Contra el Microtráfico de Drogas y el Centro Antipandillas Transnacional (CAT), adscrito a la ATIC.
Tras su captura y el desarrollo del proceso correspondiente en Honduras, el Ministerio Público concretó este domingo su entrega a agentes del FBI, como parte de la cooperación entre las autoridades hondureñas y estadounidenses.
Flores Mejía deberá enfrentar ahora el proceso judicial en Estados Unidos, donde se determinarán las responsabilidades correspondientes por los delitos que se le imputan.








