Otra semanita de paro nacional: Médicos no paran de socar por su billete

TEGUCIGALPA, HONDURAS. – El Colegio Médico de Honduras (CMH) mantiene la presión sobre las autoridades sanitarias al cumplir dos semanas consecutivas de protestas en demanda de soluciones a una serie de conflictos laborales que afectan al gremio, entre ellos despidos, falta de contratos, salarios atrasados y el incumplimiento de acuerdos salariales y laborales, en distintos centros asistenciales del país, durante septiembre de 2026, con el propósito de exigir respuestas concretas a las autoridades de Salud y del Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS).
AMENAZAN CON MANTENER LA PRESIÓN
Entre las principales demandas del gremio médico se encuentra el cese de los despidos y el reintegro de los profesionales separados de sus cargos, así como la firma de contratos e interinatos y el pago de salarios atrasados, incluido el reajuste salarial correspondiente al Índice de Precios al Consumidor (IPC) y al bienal de 2026.
Asimismo, el CMH exige la aprobación del Presupuesto General de la República con una asignación del 12 % para Salud Pública, además de un aumento a la base salarial de los médicos residentes y el cumplimiento de las vacaciones profilácticas.
El gremio también reclama el pago de salarios pendientes al personal contratado en el IHSS, la contratación de médicos para cubrir los períodos de vacaciones y el nombramiento de profesionales que llevan más tiempo trabajando bajo la modalidad de contrato.
A estas exigencias se suma la petición de cumplir los acuerdos pendientes establecidos con el personal médico, cuya resolución continúa siendo una de las principales preocupaciones del sector.
CMH EXIGE GARANTIZAR ATENCIÓN A LOS PACIENTES
En el marco de las acciones de protesta, el Colegio Médico ha establecido que los servicios de emergencia y las áreas críticas deben permanecer cubiertos, por lo que los responsables de estas unidades deben garantizar la disponibilidad del personal necesario para atender a los pacientes.
El gremio busca que los médicos puedan participar en las asambleas y acciones de protesta sin poner en riesgo la atención de las personas que requieren servicios de salud.
Mientras las demandas continúan sin una solución definitiva, los profesionales de la medicina mantienen la presión y exigen a las autoridades respuestas a sus reclamos laborales.








