Médicos firmes y maleados por su pisto no sueltan el paro

TEGUCIGALPA, HONDURAS. – La atención médica continúa bajo presión en Honduras, luego de que el Colegio Médico de Honduras (CMH) mantuviera este viernes 2 de octubre de 2026 las asambleas extraordinarias informativas a nivel nacional, extendiendo por 26 días las medidas que han reducido la atención en consultas externas y otros servicios programados, mientras el gremio exige el pago de salarios pendientes, reintegros, contratos, reajustes y estabilidad laboral.
Las jornadas se desarrollan de 7:00 de la mañana a 7:00 de la noche en los centros de trabajo o en los lugares definidos por los delegados. Las emergencias y áreas críticas deben permanecer cubiertas, mientras las consultas externas y algunos servicios programados continúan entre los principales afectados.
GOBIERNO Y MÉDICOS MANTIENEN VERSIONES DISTINTAS
El conflicto continúa pese a las reuniones entre el CMH y la Secretaría de Salud (Sesal). La institución informó el pasado 29 de septiembre que había cancelado el 95 % de los salarios atrasados a los médicos, mientras más de 300 profesionales permanecían pendientes de pago y sus expedientes continuaban en proceso de revisión.
El gremio, sin embargo, sostiene que todavía existen médicos sin recibir sus remuneraciones y mantiene las asambleas hasta que se atiendan sus demandas.
Ambas partes acordaron realizar este viernes 2 de octubre una nueva reunión de seguimiento para revisar los casos pendientes y avanzar en el proceso de pago. La Sesal aclaró que la decisión de mantener o suspender las asambleas corresponde al propio Colegio Médico.
UN AMPLIO PLIEGO MANTIENE ENCENDIDO EL CONFLICTO
Los reclamos del CMH van más allá de los salarios. Entre sus principales demandas figuran el cese de despidos y reintegro de médicos, la firma de contratos e interinatos, el pago de reajustes correspondientes al IPC y al bienio de 2026, además de un aumento de la base salarial para los médicos residentes.
El gremio también exige el cumplimiento de acuerdos laborales pendientes, contratación de personal para cubrir vacaciones y evitar que los pacientes queden sin atención, así como que el Presupuesto General de la República destine el 12 % a la salud pública.
PACIENTES SIGUEN PAGANDO EL COSTO DEL CONFLICTO
Mientras las autoridades y el gremio buscan una salida, las consecuencias ya son visibles en los hospitales públicos. En el Hospital Escuela, más de 12,500 personas habían quedado afectadas por la suspensión de consultas externas al cierre de septiembre, según reportó ese centro asistencial.
El conflicto llega así a octubre sin una solución definitiva. Aunque la Sesal asegura haber avanzado en el pago de la mayoría de los salarios pendientes, el CMH mantiene sus medidas de presión y exige resolver los casos que aún permanecen abiertos.
Y mientras continúa el pulso entre ambas partes, miles de pacientes siguen esperando que se normalice la atención en el sistema público de salud.








