Le metió una macaneada viral a su hija y de premio se la llevaron jalada

COMAYAGÜELA, FRANCISCO MORAZÁN, HONDURAS. – Una mujer fue detenida por agentes de la UMEP-2 de Belén luego de que circulara en redes sociales un video que muestra a su hija, una adolescente de 13 años, presuntamente amarrada de pies y manos y sometida a agresiones físicas dentro de una vivienda de la colonia Continental de Comayagüela, en un hecho que habría ocurrido como castigo porque la menor salió de su casa sin autorización.
El video, aparentemente grabado dentro de la vivienda, muestra a la adolescente inmovilizada y llorando, mientras una mujer le reclama por su comportamiento, la insulta y la amenaza.
Según la información divulgada sobre el caso, la menor habría sido golpeada utilizando una faja o una manguera, mientras otras personas permanecían en el lugar.
Las imágenes generaron numerosas reacciones en redes sociales y llevaron a personas de la zona a alertar a las autoridades.
Tras recibir la alerta, agentes de la UMEP-2 de Belén se trasladaron hasta la colonia Continental, donde localizaron a la mujer señalada y procedieron a detenerla.
La sospechosa fue trasladada y puesta a disposición de las autoridades competentes, mientras la Fiscalía deberá determinar las responsabilidades y la posible comisión de delitos relacionados con el presunto maltrato.
Las instituciones encargadas de la protección de la niñez también deberán intervenir para garantizar la seguridad y atención integral de la adolescente.
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Tras su detención, la mujer justificó lo ocurrido como una forma de disciplina.
“Por corregir a mi hija… ahora los hijos no se corrigen”, manifestó mientras era trasladada por las autoridades.
La declaración provocó nuevas reacciones, especialmente debido a las imágenes que muestran las condiciones en las que se encontraba la menor.
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La mujer quedó a disposición de la Fiscalía, que deberá establecer la calificación jurídica de los hechos y determinar si existen otras personas que puedan tener responsabilidad en lo ocurrido.
Mientras avanza la investigación, las autoridades deberán garantizar la protección de la adolescente y esclarecer las circunstancias del supuesto maltrato.
El caso vuelve a generar debate sobre los límites entre la disciplina familiar y aquellas conductas que pueden constituir violencia física, amenazas o trato degradante contra menores de edad.









