Noruega anda encachimbada con la FIFA y con Trump

OSLO, NORUEGA. — La Federación de Fútbol de Noruega (NFF) presentó ante la FIFA dos solicitudes formales para investigar posibles fallos de ética y gobernanza relacionados con tres polémicos asuntos: la tarjeta roja anulada al estadounidense Folarin Balogun durante el Mundial 2026, el proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE) y el Premio de la Paz de la FIFA concedido al presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
La decisión fue aprobada por unanimidad durante una asamblea de la NFF celebrada el 7 de agosto. La Federación pidió al Comité de Ética y al Comité de Gobernanza (GACC) determinar si las actuaciones del presidente de FIFA, Gianni Infantino, y otros dirigentes respetaron las normas internas del organismo.
Entre los cuestionamientos figura si la concesión del premio a Trump fue compatible con la neutralidad política de FIFA, si existió alguna influencia política en la anulación de la sanción a Balogun y si el proyecto FFE se impulsó sin la debida consulta a las federaciones miembro.
“¿SE EJERCIÓ LA AUTORIDAD DE FORMA IMPROPIA?”
La presidenta de la NFF, Lise Klaveness, aseguró que los tres casos plantean una cuestión más amplia sobre el funcionamiento de los controles internos de FIFA.
La Federación noruega aclaró que no busca que se dicte una conclusión predeterminada, sino que se establezcan los hechos y se determine si los mecanismos de control y gobernanza funcionaron correctamente.
NUEVO ESCÁNDALO SACUDE AL MUNDIAL
La denuncia noruega se conoció el mismo día en que The New York Times y Le Monde publicaron investigaciones sobre la participación de la República Democrática del Congo en el Mundial 2026.
Según esas informaciones, FIFA habría tenido motivos para sancionar a la selección congoleña debido a la presunta inelegibilidad del jugador Lionel Mpasi, quien estaba siendo investigado por cuestiones relacionadas con su nacionalidad y posibles irregularidades con su pasaporte.
Los nuevos cuestionamientos colocan nuevamente bajo la lupa a la FIFA y su gestión del Mundial 2026, aunque las solicitudes noruegas deberán ser analizadas por los órganos correspondientes antes de determinar si existieron infracciones.









