Muertos de miedo en México: Huracán Simón sube a categoría 4

CIUDAD DE MÉXICO, MÉXICO. – El huracán Simón se intensificó hasta alcanzar la categoría 4 en la escala Saffir-Simpson, con vientos máximos sostenidos de hasta 250 kilómetros por hora, y amenaza a los habitantes de la costa centro-occidental de México con inundaciones, deslizamientos de tierra y daños estructurales, según los reportes del Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC). Durante el sábado 10 de octubre, el ciclón avanzaba sobre el océano Pacífico en dirección a la costa, con especial preocupación por los estados de Michoacán, Colima y Jalisco, donde las lluvias torrenciales y el oleaje peligroso podrían poner en riesgo vidas y viviendas.
SIMÓN SE FORTALECE A CATEGORÍA 4 Y AUMENTA EL PELIGRO
La evolución del huracán encendió las alarmas después de que sus vientos sostenidos alcanzaran los 240 kilómetros por hora, antes de llegar a los 250 kilómetros por hora, de acuerdo con la información proporcionada.
La categoría 4 corresponde a un huracán mayor capaz de provocar daños catastróficos si impacta zonas habitadas. Sus intensos vientos pueden arrancar techos, derribar árboles, dañar estructuras y provocar interrupciones en el suministro eléctrico y otros servicios esenciales.

El fenómeno se encontraba a unos 96,5 kilómetros al oeste-suroeste de Manzanillo, en Colima, durante la primera hora de la mañana del domingo, según el reporte citado. Su proximidad a la costa mantiene bajo vigilancia a las comunidades que podrían verse afectadas por su trayectoria.
LLUVIAS EXTREMAS AMENAZAN CON INUNDACIONES Y DESLIZAMIENTOS
Más allá de la fuerza de sus vientos, uno de los mayores peligros de Simón son las precipitaciones que podría descargar sobre el occidente mexicano.
Los pronósticos difundidos previamente advertían de acumulaciones de entre 25 y 50 centímetros de lluvia, con cantidades de hasta 76 centímetros en algunos sectores aislados.
Estas precipitaciones podrían provocar crecidas repentinas de ríos y arroyos, inundaciones de viviendas, carreteras bloqueadas y deslizamientos de tierra, especialmente en terrenos montañosos y comunidades vulnerables.

Las inundaciones repentinas representan un riesgo grave para quienes viven cerca de cauces y zonas bajas, ya que el agua puede aumentar rápidamente y dificultar las evacuaciones. Los deslizamientos, por su parte, pueden sepultar caminos y afectar viviendas ubicadas en laderas.
MICHOACÁN, COLIMA Y JALISCO, ENTRE LAS ZONAS BAJO AMENAZA
Las principales preocupaciones se concentran en Michoacán, Colima y Jalisco, estados de la costa del Pacífico que podrían experimentar fuertes lluvias, vientos intensos y oleaje peligroso.
Manzanillo, en Colima, figura entre los puntos de referencia para vigilar el desplazamiento del huracán. En Jalisco, municipios costeros como Puerto Vallarta también permanecen atentos a las indicaciones de las autoridades.
Además, la marejada ciclónica, causada por el aumento anormal del nivel del mar asociado al huracán, podría agravar las inundaciones en sectores costeros, especialmente si coincide con olas de gran tamaño.
Ante el riesgo, las autoridades de Jalisco suspendieron las clases en 22 municipios costeros y comenzaron evacuaciones en zonas vulnerables, según la información proporcionada. También solicitaron al sector turístico adoptar medidas de protección para trabajadores y visitantes.
PIDEN A LA POBLACIÓN ALEJARSE DE PLAYAS Y ZONAS DE RIESGO
Ante la fuerza alcanzada por Simón, las autoridades recomendaron a los habitantes de las áreas amenazadas mantenerse informados mediante los canales oficiales y seguir las instrucciones de Protección Civil.
Entre las principales medidas preventivas figuran evitar las playas y los cuerpos de agua durante las condiciones adversas, no intentar cruzar calles o caminos inundados y atender las órdenes de evacuación.
La evolución del huracán y los cambios en su trayectoria serán determinantes para establecer qué comunidades podrían sufrir las mayores afectaciones. Mientras tanto, los vientos destructivos, las lluvias extremas y las inundaciones mantienen en alerta a las poblaciones costeras del occidente de México.









