De pérdida que se metan la OPS y OMS en el vergu*o de Salud

Tegucigalpa, Honduras. – El reconocido neurólogo Marco Tulio Medina propuso que la crisis por la falta de pago a médicos se convierta en una oportunidad para impulsar un Pacto Nacional por la Salud, mediante un diálogo entre el Gobierno, el Colegio Médico de Honduras y otros sectores, con la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) como garantes, ante el deterioro que, según el especialista, arrastra el sistema sanitario hondureño y la insuficiente inversión pública en el sector.
Medina señaló que el sistema de salud de Honduras enfrenta problemas estructurales acumulados durante aproximadamente cinco décadas, por lo que considera que la crisis actual debe aprovecharse para impulsar reformas que vayan más allá de resolver los atrasos salariales.
El neurólogo recordó que uno de los períodos importantes para el desarrollo sanitario del país fue la reforma impulsada por el doctor Enrique Aguilar Paz entre 1973 y 1977, cuando se creó el Hospital Escuela y se implementaron los Centros de Salud con Médico y Odontólogo (CESAMO) en diferentes regiones.
A criterio de Medina, el sistema experimentó un deterioro progresivo desde entonces, una situación que, subrayó, no puede atribuirse exclusivamente a la administración actual.
«Pienso que de una crisis puede salir una solución, no solo a corto, mediano y largo plazo. La crisis permite hacer una reevaluación de cómo estamos en el sistema de salud», afirmó.

HONDURAS INVIERTE EL 3% DEL PIB EN SALUD, SEGÚN EL ESPECIALISTA
El médico identificó la falta de inversión suficiente como uno de los principales problemas del sistema sanitario hondureño. Según sus declaraciones, el país destina alrededor del 3% del Producto Interno Bruto (PIB) a salud, frente al 6% que, indicó, recomienda la OMS.
Medina contrastó esa cifra con la inversión de países como Costa Rica, que, según señaló, destinan entre el 5% y el 10% del PIB al sector.
Para el especialista, la crisis no debería limitarse a una discusión sobre salarios atrasados, sino abrir una negociación que permita fortalecer los servicios médicos, ampliar la cobertura y garantizar recursos suficientes para atender las necesidades de la población.

MÉDICOS SIN SALARIO Y PACIENTES EN MEDIO DE LA CRISIS
Medina reconoció que varios de sus colegas permanecen sin recibir sus salarios, incluso en zonas como La Mosquitia, donde la situación también afecta al personal sanitario.
Aunque defendió el derecho de los médicos a recibir una remuneración por su trabajo, advirtió sobre las consecuencias que las medidas de presión pueden tener en los pacientes, quienes necesitan atención médica oportuna.
El neurólogo sostuvo que es necesario buscar una salida que permita resolver los atrasos salariales sin perjudicar directamente a quienes acuden a los centros asistenciales.
«Yo conmino a mis queridos colegas del Colegio Médico de Honduras para sentarse en esa mesa técnica de diálogo y conmino también al señor presidente de la República para que abramos ese espacio de diálogo que implicaría un pacto por la salud», exhortó.

PROPONE QUE LA OPS Y LA OMS SEAN GARANTES DEL ACUERDO
Como parte de su propuesta, Medina planteó que la OPS y la OMS participen como garantes de un eventual Pacto Nacional por la Salud, con el propósito de acompañar los compromisos y contribuir a que las medidas acordadas tengan seguimiento.
También propuso que una comisión de notables se encargue de medir y evaluar el cumplimiento de los compromisos establecidos entre las partes.
La iniciativa buscaría que el acuerdo incluya no solo el pago de los salarios pendientes, sino también medidas de largo plazo para mejorar la cobertura médica, fortalecer el presupuesto y atender las deficiencias estructurales del sistema sanitario.
Medina insistió en que tanto los profesionales de la salud como los pacientes tienen derechos que deben ser protegidos. Por ello, llamó al Gobierno y al gremio médico a abrir una mesa de diálogo que permita transformar la actual crisis en una oportunidad para impulsar cambios duraderos.









