¡A Francia se le acabó el primer mundo! Puras protestas y desp*jes

PARÍS, FRANCIA. – Las manifestaciones contra el encarecimiento de la vida en Francia derivaron este sábado en enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad, daños materiales e incendios en ciudades como París y Lyon, mientras las autoridades reportaron 166 detenciones en todo el país, en medio de una jornada de protestas marcada por los disturbios y los operativos policiales.
En París, varios cientos de personas protagonizaron incidentes en la plaza de la República, donde algunos manifestantes lanzaron proyectiles contra policías y gendarmes y dañaron fachadas para arrancar piedras, según la Prefectura de Policía. Los agentes respondieron con gases lacrimógenos para dispersar a los grupos violentos.
Pese a los enfrentamientos, la marcha comenzó su recorrido hacia la plaza de Clichy. Hasta las 14:00 horas locales, las autoridades habían practicado 133 detenciones en París y efectuado más de mil controles preventivos.

¡INCENDIAN UNA OFICINA DE TURISMO EN LYON!
En la ciudad de Lyon, manifestantes rompieron ventanas y prendieron fuego a una oficina de turismo situada en la céntrica plaza de Bellecour, según imágenes difundidas por la cadena BFMTV.
Los incidentes también se extendieron a otras localidades, entre ellas Marsella, Rennes, Toulouse y Angers, donde las autoridades reportaron actos de vandalismo, ataques contra agentes y daños a edificios públicos y comercios.
En Marsella, varios establecimientos fueron vandalizados y una comisaría municipal sufrió daños. Además, un grupo de manifestantes irrumpió brevemente en el vestíbulo del Ayuntamiento, según los reportes difundidos durante la jornada.
FRANCIA CONTABILIZA CIENTOS DE ACCIONES DE PROTESTA
Fuentes del entorno del ministro del Interior, Laurent Nuñez, informaron que hasta el mediodía se habían contabilizado 140 acciones de protesta y 32.800 participantes en distintas localidades fuera de París. En el conjunto del país, las detenciones ascendían a 166, según las mismas fuentes.
El Gobierno francés había advertido sobre el riesgo de nuevos disturbios y atribuyó parte de los incidentes a grupos de extrema izquierda, una caracterización expresada por las autoridades.
Las protestas fueron convocadas contra el aumento del costo de la vida, aunque los actos violentos registrados en varias ciudades centraron la atención de los operativos policiales.








