Por la pura extorsión andan desapareciendo montón de colegios privados

TEGUCIGALPA, HONDURAS. – La extorsión está obligando a centros educativos privados de Honduras a cambiar de ubicación e incluso cerrar sus operaciones, debido a las amenazas de grupos criminales, según denunció Carlos Sabillón, presidente de la Federación Nacional de Instituciones Educativas Privadas de Honduras. El problema afecta a ciudades como Tegucigalpa, San Pedro Sula y La Ceiba, y agrava la situación económica de los colegios, que también enfrentan una reducción en la matrícula y dificultades para cubrir sus gastos.
Sabillón explicó que algunas instituciones que alquilan sus instalaciones han optado por trasladarse de sectores considerados peligrosos hacia zonas con mejores condiciones de seguridad.
Sin embargo, estos cambios también tienen consecuencias: algunos estudiantes dejan de asistir por la distancia o la nueva ubicación, lo que representa una pérdida de matrícula y reduce los ingresos de los centros educativos.
Otra medida adoptada por ciertos colegios ha sido cancelar sus líneas telefónicas fijas y utilizar números celulares que puedan cambiar con mayor facilidad para enfrentar las llamadas extorsivas.
Buscan apoyo de las autoridades
El representante del sector informó que sostuvieron una reunión con autoridades de la División Anti Extorsión y Asociaciones Terroristas (DAET) para avanzar en protocolos que permitan a los centros educativos comunicarse directamente con las autoridades, denunciar amenazas y fortalecer la prevención.
Aunque Sabillón aseguró que conocen casos concretos de colegios que han cambiado de local o cerrado debido a la extorsión, reconoció que no cuentan con cifras actualizadas sobre la cantidad de instituciones afectadas.
MENOS ALUMNOS Y MÁS PRESIÓN ECONÓMICA
La extorsión se suma a otros problemas que amenazan la sostenibilidad de los centros privados, entre ellos la baja matrícula, la morosidad de los padres de familia y la disminución de la natalidad.
Según Sabillón, en marzo de 2020 las instituciones atendían aproximadamente 311,000 estudiantes, pero hasta 2025 todavía no habían recuperado ese nivel, al registrar alrededor de 290,000 alumnos.
El dirigente señaló que la caída en la demanda ha contribuido al cierre de instituciones educativas y advirtió que esta situación también afecta al sistema público.








