Si con 12 años son hombrecitos para matar entonces ya pueden ir presos

TEGUCIGALPA, FRANCISCO MORAZÁN, HONDURAS. – El abogado y especialista en criminología Gonzalo Sánchez propuso reducir a 12 años la edad punible en Honduras, al considerar que las organizaciones criminales reclutan a niños y adolescentes para cometer delitos, por lo que instó a revisar la legislación penal y fortalecer las medidas de prevención y protección de la niñez frente al avance de la criminalidad.
Sánchez defendió su propuesta al advertir sobre la participación de menores en actividades delictivas y el aprovechamiento de su edad por parte de estructuras criminales.
“Para mí, 12 años, va a sonar pesado lo que voy a decir, pero un niño de 12 años ya es sicario, está disparando y cometiendo una serie de delitos”, expresó.
El profesional también recordó que el Código Penal de 1910 contemplaba la imputabilidad desde los 12 años y consideró que el Estado debe evaluar posibles reformas ante las condiciones actuales de inseguridad.
El especialista advirtió que reducir la edad punible no resolvería por sí solo la criminalidad juvenil. A su juicio, también deben atenderse las condiciones sociales y familiares que facilitan el reclutamiento de niños y adolescentes.
Sánchez señaló que la migración de los padres puede dejar a menores sin suficiente acompañamiento afectivo y protección. Según explicó, las estructuras criminales aprovechan esa vulnerabilidad al ofrecerles bienes materiales, ropa y una sensación de seguridad y pertenencia.
Asimismo, recordó que el Estado tiene la obligación de proteger a la niñez y pidió mayor atención para los menores que quedan al cuidado de otros familiares.
PREVENCIÓN EN ESCUELAS Y COLEGIOS
Sánchez sostuvo que la respuesta a la delincuencia juvenil no debe concentrarse únicamente en el encarcelamiento o el aumento de la presencia policial.
Por ello, propuso impulsar charlas y conferencias en escuelas, colegios y universidades, con el objetivo de prevenir el reclutamiento y alertar a los jóvenes sobre los riesgos de incorporarse a organizaciones delictivas.
La propuesta de reducir la edad punible abre un debate sobre cómo enfrentar la criminalidad juvenil, equilibrando las medidas de seguridad con la prevención, la protección de los derechos de la niñez y la atención de las causas sociales que favorecen el reclutamiento.








