¡El sarampión nos tiene bien azorrados! 200 casos sospechosos

TEGUCIGALPA, HONDURAS. – La Secretaría de Salud (Sesal) mantiene bajo vigilancia epidemiológica a 200 casos sospechosos de sarampión en Honduras, luego de confirmar seis contagios en el país, debido al alto nivel de transmisión de esta enfermedad viral y al riesgo de que cada paciente infectado pueda haber expuesto hasta 18 personas de su círculo cercano, informó este jueves el jefe de Vigilancia Epidemiológica, Homer Mejía.
Las autoridades sanitarias explicaron que los equipos de respuesta mantienen un monitoreo activo de los casos sospechosos, los cuales serán confirmados o descartados en los próximos días mediante pruebas y seguimiento epidemiológico.
El escenario genera preocupación porque el sarampión es una de las enfermedades más contagiosas del mundo, capaz de propagarse mediante gotas respiratorias cuando una persona infectada tose, estornuda o habla.
El epidemiólogo Tito Alvarado advirtió que un solo paciente puede transmitir el virus a numerosas personas, por lo que los seis casos confirmados representan una cadena potencial de exposición que mantiene en alerta a las autoridades.
Los departamentos de Cortés y Yoro, además de las islas de Roatán y Utila, concentran actualmente las principales investigaciones epidemiológicas, luego de detectarse nuevos casos relacionados con personas que ingresaron al territorio nacional.
“La contención se puede venir abajo si las personas expuestas no se vacunan”, alertó Mejía, quien hizo un llamado a la población para acudir a los centros de salud y completar los esquemas de vacunación como principal medida de prevención.
El sarampión puede afectar a personas de todas las edades, pero representa mayor peligro para niños menores de cinco años, adultos mayores no vacunados, mujeres embarazadas y personas con sistemas inmunológicos debilitados.
Los síntomas suelen aparecer entre 10 y 14 días después del contagio e incluyen fiebre, malestar general, tos, secreción nasal, irritación en los ojos y posteriormente un sarpullido característico en la piel.
Aunque muchos casos pueden evolucionar favorablemente, especialistas advierten que la enfermedad puede provocar complicaciones graves como neumonía y encefalitis, situaciones que pueden requerir hospitalización e incluso causar la muerte.
Las autoridades sanitarias insistieron en que la vacunación, la vigilancia de síntomas y la notificación temprana de casos sospechosos serán claves para evitar que el brote avance y se convierta en una emergencia mayor.







