Dijeron 137 millones y Odir Fernández dijo mi tajada

TEGUCIGALPA, HONDURAS. – El rector de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), Odir Fernández, anunció este viernes que solicitará al Gobierno la entrega de los recursos que le corresponden a la institución por la venta del avión presidencial, luego de que la aeronave fuera subastada por 137.7 millones de lempiras a una empresa mexicana. La petición surge porque, según Fernández, existe un decreto vigente que establece la distribución de los fondos obtenidos con la venta del aparato entre varias instituciones del Estado, incluyendo la máxima casa de estudios.
Fernández explicó que la UNAH tiene derecho a recibir un porcentaje de los ingresos generados por la subasta del avión presidencial, por lo que buscará una reunión con el ministro de Finanzas, Emilio Hércules, para conocer el mecanismo mediante el cual serán transferidos los fondos.
“Le corresponde a la UNAH un valor porque hay un decreto que establece que al momento de la venta del avión presidencial se deberá distribuir un recurso para la Universidad”, afirmó el rector.
La declaración se produce luego de que la Secretaría de Defensa Nacional (Sedena) y la Dirección Nacional de Bienes del Estado (DNBE) concretaran este viernes la venta del Embraer Legacy 600, adquirido por la empresa mexicana Thebe Ingeniería & Consultoría, única oferente en el proceso de subasta pública internacional.
El monto final de la operación ascendió a 137 millones 776 mil 390 lempiras, equivalentes aproximadamente a 5.1 millones de dólares, recursos que, según las autoridades, serán destinados conforme a lo establecido en el decreto que autorizó la venta de la aeronave.
El rector universitario indicó que los fondos deben ser distribuidos entre tres instituciones beneficiarias, entre ellas la UNAH, aunque no detalló el monto exacto que espera recibir la universidad.
Asimismo, Fernández defendió el proceso de subasta realizado por el Gobierno, al considerar que este mecanismo permitió buscar una oferta pública y transparente. “No a todas las empresas les gustan las ofertas”, manifestó al referirse a la participación limitada de compradores interesados en la aeronave.
La venta del avión presidencial había sido una promesa política debatida durante varios años durante el gobierno de la familia Zelaya/Castro. La actual administración impulsó el proceso de enajenación de la aeronave, argumentando que los recursos obtenidos serían utilizados para atender necesidades prioritarias del Estado.









