¡Fueron los pandilleros! Pandilla 18 responsable de la masacre de los primos

LA CEIBA, HONDURAS. – La Policía Nacional trasladó este viernes a tres personas detenidas, entre ellas un menor de edad, por su presunta vinculación con la masacre de cuatro primos, miembros de la congregación de los Testigos de Jehová, ocurrida en julio pasado en La Ceiba, Atlántida, mientras las investigaciones apuntan preliminarmente a la participación de integrantes de la Pandilla 18.
Las víctimas fueron identificadas como Daniel Enrique Canales Antúnez, Kelvin Magdiel Santos Canales, Diego Yassir Canales Solís y Dilan Mateo Canales Solís.
LOCALIZAN “CASAS LOCAS” DONDE HABRÍAN SIDO TORTURADOS
El director de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI), Rolando Ponce Canales, informó que los investigadores localizaron dos inmuebles conocidos como “casas locas”, donde, según los indicios técnicos y científicos, los cuatro jóvenes habrían sido interrogados y torturados antes de ser ejecutados.
“No lo digo yo, lo dice la prueba técnica científica”, afirmó Ponce Canales al referirse a los hallazgos obtenidos durante las investigaciones.
Uno de los detenidos es un joven de 20 años, a quien se le decomisó un arma de fuego que será sometida a peritajes balísticos para determinar si fue utilizada en el múltiple asesinato.
Según el jefe policial, las investigaciones también establecen preliminarmente que este sospechoso sería miembro activo de la Pandilla 18.

MENOR DE 14 AÑOS TAMBIÉN FUE APREHENDIDO
Entre los detenidos se encuentra además un menor de 14 años, quien, de acuerdo con las autoridades, presenta una vinculación técnica con el crimen.
El adolescente será remitido a la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia (Senaf), debido a que durante el procedimiento las autoridades determinaron que sus derechos se encontraban vulnerados.
La Policía no descarta que en las próximas horas o días se produzcan nuevas capturas, debido a que las estructuras criminales, según explicó Ponce Canales, generalmente no operan de manera individual.
La reconstrucción preliminar de los investigadores establece que el ataque habría comenzado frente a una iglesia, donde un menor de edad se habría aproximado en motocicleta y ordenado a los jóvenes levantarse las camisas, además de quitarles sus teléfonos celulares.
Posteriormente, otros hombres armados habrían intervenido y trasladado a los cuatro jóvenes hasta los dos inmuebles identificados por la Policía como “casas locas”.
En esos lugares, según los indicios recabados, los primos habrían sido interrogados y torturados antes de ser trasladados hacia otros puntos, donde finalmente fueron ejecutados.

MÓVIL DEL CRIMEN CONTINÚA BAJO INVESTIGACIÓN
El jefe de la DPI señaló que el móvil de la masacre permanece bajo reserva mientras continúan las diligencias para esclarecer completamente lo ocurrido.
No obstante, sostuvo que los indicios obtenidos hasta ahora apuntan a la participación de miembros de la Pandilla 18.
De acuerdo con la reconstrucción policial, los cuatro jóvenes habrían quedado expuestos al ataque debido a que se encontraban en un sector que habría sido considerado por la estructura criminal como territorio de interés.
Las autoridades mantienen abierta la investigación para determinar la participación individual de cada sospechoso, identificar a otros involucrados y establecer con precisión las circunstancias que llevaron al asesinato de los cuatro miembros de una misma familia.








