Aumentan victimas de masacre en Trujillo: entre 12 y 18 cadáveres en finca de palma africana

Trujillo, Colón. – Un ataque armado ocurrido a las 6:05 de la mañana en la comunidad de Rigores, Trujillo, dejó entre 12 y 18 personas muertas, en su mayoría trabajadores de una finca de palma africana, según denuncias de familiares de las víctimas que aseguran que los hechos ocurrieron cuando los empleados se encontraban reunidos para iniciar su jornada laboral en un punto de encuentro dentro de la zona rural, mientras se señala como posible responsable a grupos armados y se lanzan graves acusaciones de presunta complicidad de elementos policiales en el hecho violento.
De acuerdo con el testimonio de un familiar de las víctimas, los trabajadores estaban reunidos al momento del ataque, siguiendo la rutina habitual de la finca donde “cada vez que entran a trabajar pasan lista y todos estaban reunidos”, lo que habría facilitado la emboscada.
El denunciante afirmó con evidente consternación que el número de fallecidos podría ser aún mayor, señalando: “esos son 16 a 18 muertos”, y confirmó la muerte de al menos tres mujeres, entre ellas integrantes de una misma familia.
El hombre, quien se identificó como familiar de una de las víctimas, relató la crudeza del momento asegurando: “ahorita lo que están sacando son los cuerpos”, mientras se desarrollaban labores de recuperación en la zona.





Las víctimas, según autoridades y pobladores, serían trabajadores de la Finca Panamá, donde se habría registrado el ataque en un área utilizada como punto de reunión laboral, ubicada a pocos minutos del caserío.
El testigo también aseguró que los atacantes utilizaron vehículos particulares y no patrullas oficiales, como inicialmente se especuló, descartando la presencia de unidades estatales en la ejecución del ataque.
Sin embargo, el denunciante fue más allá y lanzó una grave acusación al señalar presuntos vínculos entre agresores y autoridades: “Fue la policía porque ellos están enganchados… con los miembros de esta finca”, aunque no presentó pruebas que respalden dicha afirmación.
Asimismo, el entrevistado descartó que el ataque estuviera relacionado con disputas por tierras, afirmando: “Esto no es pelea de tierras porque la finca ya la tienen”, sugiriendo que el móvil del crimen estaría ligado a otros intereses aún no esclarecidos.
En la escena del crimen quedaron charcos de sangre, sillas, motocicletas, cascos y objetos personales, mientras videos difundidos muestran cuerpos dentro de una iglesia utilizada como punto de reunión laboral, así como otros cadáveres en zonas aledañas entre palmeras.
Las autoridades aún no han confirmado oficialmente la cifra exacta de víctimas, mientras continúa la recolección de información en una de las masacres más graves registradas recientemente en el Bajo Aguán, Colón.









