Encomienda caliente: Pistolas, rifles y balas de gran calibre

PUERTO CORTÉS, HONDURAS. – Lo que parecía un cargamento ordinario de electrodomésticos usados, ropa, juguetes y herramientas terminó activando una alerta de seguridad de alto nivel en el principal puerto del país, luego del hallazgo de un arsenal de armas de fuego oculto dentro de un contenedor procedente de Estados Unidos.
La operación fue ejecutada de manera conjunta por la Dirección Nacional de Servicios Policiales Fronterizos (DNSPF) y el Grupo de Operaciones Especiales Tácticas (GOET), durante una inspección de rutina en el Centro Logístico de la Operadora Portuaria Centroamericana (OPC).
Según el informe preliminar, el contenedor, identificado con el número SMLU852083 y de color azul, despertó sospechas entre los agentes tras detectar inconsistencias en varios bultos almacenados dentro de una caja de cartón café.

Al profundizar en la revisión, los uniformados encontraron pistolas marca Glock, un fusil tipo AR-15, cargadores para armas cortas y largas y municiones sin percutir de distintos calibres y marcas.
Las autoridades detallaron que todo el material ilegal estaba cuidadosamente camuflado entre objetos de uso doméstico y cotidiano, una modalidad que identifican como una táctica recurrente y sofisticada del tráfico ilícito de armas en la región centroamericana.
El reporte señala que el contenedor transportaba encomiendas mixtas, mecanismo que habría facilitado ocultar el armamento sin levantar sospechas durante una inspección superficial.
No obstante, la experiencia y pericia de los agentes permitió detectar irregularidades en el embalaje, lo que derivó en el decomiso del armamento.
El dato que mantiene en máxima alerta a las autoridades es que hasta el momento únicamente se ha inspeccionado el 15 % del contenedor, mientras que el 85 % restante continúa pendiente de revisión.

Esta situación abre la posibilidad de que el cargamento ilegal sea considerablemente mayor y que en las próximas horas puedan surgir nuevos hallazgos dentro del mismo contenedor.
Los operativos permanecen activos en la terminal portuaria, mientras equipos de investigación avanzan en las indagaciones para determinar el origen, destino y los responsables detrás de este peligroso envío que encendió las alarmas en el principal puerto de Honduras.







