¡Golpe a las remesas! Trump ordena investigar transferencias de migrantes

TEGUCIGALPA, HONDURAS. – El presidente de Donald Trump firmó una orden ejecutiva que obliga a bancos y entidades financieras de Estados Unidos a investigar las transferencias de dinero realizadas por migrantes, una medida que entrará en vigor durante los próximos 60 días y que busca, según la Casa Blanca, combatir redes de lavado de dinero y delitos asociados a la migración irregular.
La disposición, titulada “Restaurando la integridad al sistema financiero de Estados Unidos”, impone nuevas obligaciones de vigilancia sobre las operaciones financieras consideradas de “bajo monto” y las transferencias transfronterizas de fondos, lo que ha generado preocupación entre miles de familias que dependen de las remesas enviadas desde territorio estadounidense.
Aunque el documento oficial no menciona directamente las remesas, expertos consideran que la medida impactará de forma indirecta a los migrantes latinoamericanos, especialmente aquellos que realizan envíos frecuentes de dinero hacia sus países de origen.
La Casa Blanca justificó la orden asegurando que recientes investigaciones detectaron el uso de cuentas bancarias en Estados Unidos por parte de ciudadanos extranjeros para facilitar operaciones ilícitas.
“Un análisis reciente de redes chinas de lavado de dinero identificó cómo titulares de pasaportes extranjeros han utilizado cuentas en Estados Unidos para facilitar el lavado de más de 312 mil millones de dólares para organizaciones criminales”, argumentó el gobierno estadounidense.
El informe también señala que entre las actividades vinculadas a estas transferencias figuran delitos como la trata de personas, lo que llevó a reforzar los mecanismos de control financiero.
Además de vigilar las transferencias, la orden ejecutiva instruye a bancos y financieras a prestar atención a los riesgos crediticios relacionados con préstamos otorgados a extranjeros considerados inadmisibles o sujetos a deportación.
El documento advierte que muchas de estas personas podrían perder sus ingresos debido a procesos migratorios o decisiones empresariales de cumplir estrictamente con las leyes de inmigración, afectando pagos de hipotecas, préstamos vehiculares, tarjetas de crédito y otros compromisos financieros.
La medida ha provocado inquietud entre organizaciones defensoras de migrantes, que temen mayores restricciones y controles sobre las operaciones financieras realizadas por trabajadores extranjeros en Estados Unidos.








