Explosión en fábrica de EE.UU. deja muertos, heridos y desaparecidos

LONGVIEW, WASHINGTON. – Una devastadora tragedia industrial sacudió este miércoles a la ciudad de Longview, en el estado de Washington, luego de que un enorme tanque cargado con sustancias químicas colapsara dentro de una planta papelera de la empresa Nippon Dynawave Packaging Co., dejando al menos un muerto, nueve heridos y otros nueve trabajadores desaparecidos. El accidente ocurrió alrededor de las 7:30 de la mañana, cuando la estructura sufrió una implosión que liberó cientos de miles de galones de un químico altamente corrosivo conocido como “licor blanco”.
La emergencia se registró dentro del complejo industrial dedicado a la producción de pulpa, papel y empaques, ubicado a unos 80 kilómetros al norte de Portland y 210 kilómetros al sur de Seattle. Según informaron autoridades locales, el tanque almacenaba cerca de 900 mil galones del compuesto químico utilizado para procesar madera en la fabricación de papel.
Bomberos y equipos de rescate detallaron que la implosión provocó el derrame de aproximadamente 500 mil galones de la peligrosa sustancia dentro de las instalaciones, mezclándose además con agua de una tubería contra incendios dañada durante el incidente.
El jefe de Cowlitz 2 Fire Rescue, Scott Goldstein, advirtió que las condiciones dentro de la planta continúan siendo extremadamente peligrosas debido a la inestabilidad estructural del tanque y otras áreas afectadas.
“El tanque sigue inestable”, señaló el funcionario durante una conferencia de prensa, al explicar que algunas zonas siguen siendo inaccesibles para los socorristas.
Entre los lesionados figuran ocho trabajadores de la planta y un bombero que participó en las labores de emergencia. Las víctimas fueron trasladadas al PeaceHealth St. John Medical Center, donde se confirmó el fallecimiento de una persona. Cuatro pacientes fueron enviados posteriormente a una unidad especializada en quemaduras en Portland, mientras otros tres ya fueron dados de alta y uno permanece hospitalizado en condición estable.
Búsqueda contrarreloj entre químicos y estructuras inestables
Las labores de rescate continúan en medio de un escenario de alto riesgo. Equipos estatales, regionales y personal de la planta trabajan para reforzar las estructuras dañadas y permitir el ingreso seguro de los rescatistas a las áreas más afectadas.
Matt Amos, jefe de batallón del Departamento de Bomberos de Longview, explicó que los esfuerzos siguen concentrados en localizar a los trabajadores desaparecidos y apoyar a las familias afectadas.
“Los esfuerzos de recuperación siguen centrados en acceder de forma segura a todas las zonas afectadas, rescatar a las víctimas y garantizar la seguridad de los equipos de respuesta”, afirmó Amos.
Temor por contaminación química
El Departamento de Ecología del estado de Washington desplegó especialistas para monitorear posibles impactos ambientales tras el derrame químico. Aunque las autoridades aseguraron que no existe riesgo grave para la población fuera de la planta, recomendaron mantenerse alejados del área.
La portavoz del organismo, Brittny Goodsell, informó que hasta el momento no se han detectado afectaciones severas en la calidad del aire ni amenazas inmediatas para la salud pública.
El “licor blanco”, según detallaron las autoridades, es una mezcla altamente cáustica capaz de provocar quemaduras graves al entrar en contacto con la piel, además de representar un riesgo al inhalar vapores concentrados.
Planta ya enfrentaba investigaciones por seguridad
El incidente también ha puesto bajo la lupa las condiciones de seguridad dentro de la fábrica. El Departamento de Trabajo e Industrias del estado confirmó que la planta ya enfrentaba dos investigaciones abiertas relacionadas con problemas de seguridad industrial antes de la implosión.
Una de las inspecciones surgió tras denuncias sobre una válvula defectuosa en otro tanque químico, mientras que otra estaba vinculada a un socavón causado por fallas en el drenaje.
Además, registros estatales muestran que la empresa recibió sanciones en los últimos cinco años por incumplimientos relacionados con protección contra caídas, uso inadecuado de mascarillas y condiciones peligrosas para los trabajadores.
Mientras avanzan las labores de búsqueda, la comunidad de Longview realizó una vigilia con velas y oraciones para solidarizarse con las familias de las víctimas y de los trabajadores desaparecidos.
“Estamos aquí esta noche porque cuando uno de nosotros sufre, todos sufrimos”, expresó el pastor Mark Schmutz durante la ceremonia.








