Para no perder la costumbre la FIFA se mete en otro escandalo de corrupción

NUEVA YORK, ESTADOS UNIDOS. – Las fiscalías de Nueva York y Nueva Jersey abrieron este miércoles una investigación contra la FIFA por presuntas irregularidades en la venta de boletos para los partidos del Mundial 2026 en el estadio MetLife, luego de denuncias de aficionados que aseguran haber sido engañados sobre la ubicación de sus asientos y afectados por precios excesivos derivados de supuestas prácticas de “escasez artificial”.
La investigación fue anunciada por las fiscales Letitia James y Jennifer Davenport, quienes confirmaron el envío de citatorios oficiales a la FIFA para exigir información sobre el proceso de comercialización de entradas para los ocho partidos que se disputarán en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, incluida la final de la Copa del Mundo.
De acuerdo con las autoridades, numerosos aficionados denunciaron que compraron boletos en categorías premium, pero posteriormente recibieron asientos más alejados o ubicados detrás de las porterías, pese a haber pagado precios elevados.
Las fiscalías también investigan el sistema de “precio variable” implementado por la FIFA, mecanismo mediante el cual los boletos aumentan de valor dependiendo de la demanda, lo que habría provocado incrementos históricos en los costos de las entradas para el torneo.
Según reportes citados en la investigación, entre octubre de 2025 y abril de 2026 los precios de más de 90 partidos del Mundial aumentaron en promedio un 34 %, convirtiendo esta edición en la más costosa de la historia para los aficionados.
La fiscal de Nueva York, Letitia James, aseguró que los consumidores merecen transparencia y condiciones justas al momento de adquirir boletos para uno de los eventos deportivos más importantes del planeta.
“Nadie debería ser manipulado para pagar precios exorbitantes por asientos, y los aficionados deben poder confiar en que las entradas que compran serán las que realmente recibirán”, expresó James.
Por su parte, la fiscal de Nueva Jersey, Jennifer Davenport, acusó directamente a la FIFA de generar una supuesta “escasez falsa” para elevar artificialmente los precios de las entradas.
“La FIFA convirtió la compra de boletos para el Mundial en un laberinto de confusión, falsa escasez y precios imposibles”, afirmó Davenport, quien además criticó la presunta “explotación” de residentes y visitantes del torneo.
La polémica también se centra en la creación tardía de nuevas categorías “Front” dentro de las zonas más cercanas al campo, las cuales fueron introducidas después de que muchos aficionados ya habían adquirido sus entradas, obligando a varios compradores iniciales a quedar relegados a zonas menos privilegiadas.
El Departamento de Protección al Consumidor y Trabajador de Nueva York se sumó a la investigación y advirtió que, de confirmarse las denuncias, las prácticas podrían constituir violaciones a las leyes de protección al consumidor.
Hasta el momento, la FIFA no ha emitido una respuesta oficial sobre las acusaciones ni sobre las investigaciones abiertas por las autoridades estadounidenses.









