¡Pagamos, pero igual nos matan! Taxistas ya no pueden con la extorsión

TEGUCIGALPA HONDURAS. – La dirigencia del rubro de taxis en Honduras lanzó un desesperado llamado a los grupos criminales que operan en el país para que cesen los asesinatos de conductores, luego de que al menos ocho taxistas hayan sido ultimados en lo que va de 2026, la mayoría en hechos relacionados con la extorsión. El pronunciamiento fue realizado por el dirigente Saúl Ventura, quien afirmó que los trabajadores del transporte cumplen con los pagos exigidos por los extorsionadores, por lo que pidió que se respete la vida de quienes diariamente salen a trabajar para sostener a sus familias.
Ventura manifestó que la situación que enfrenta el sector es cada vez más preocupante debido a la violencia que golpea a los conductores del transporte público. Recordó que en los últimos días varios compañeros han perdido la vida a manos de estructuras criminales que operan en distintas zonas del país.
“Nosotros vamos al día con los pagos que exigen los extorsionadores, cumplimos con nuestra parte; ahora les toca a ellos cumplir la suya y cuidarnos”, expresó el dirigente, en declaraciones que reflejan el nivel de vulnerabilidad y temor que enfrentan miles de trabajadores del volante.
El representante del sector reiteró su llamado para que los grupos criminales detengan los ataques contra los taxistas, quienes continúan siendo uno de los gremios más afectados por la violencia asociada a la extorsión.
La extorsión es un delito que consiste en obligar a una persona, mediante amenazas, intimidación o violencia, a entregar dinero o realizar actos en perjuicio de su patrimonio o del de terceros. En Honduras, esta práctica ilícita afecta especialmente al sector transporte, aunque también impacta a comerciantes, emprendedores y ciudadanos de diferentes actividades económicas.
De acuerdo con un informe de la Asociación para una Sociedad Más Justa (ASJ), alrededor de 304 mil hogares hondureños continúan siendo víctimas de extorsión, una problemática que sigue representando uno de los mayores desafíos en materia de seguridad para el país.
Mientras tanto, el gremio de taxistas mantiene su exigencia de mayores acciones por parte de las autoridades para frenar la violencia y proteger a quienes diariamente recorren las calles en busca del sustento para sus familias.







