Honduras y Guatemala llenas de ninis: ¿Problema social o puros huevones?

CENTROAMÉRICA Y REPÚBLICA DOMINICANA. – Un informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) reveló este 2026 que la exclusión educativa y laboral continúa afectando gravemente a jóvenes de Centroamérica y República Dominicana, con Honduras y Guatemala registrando las tasas más altas de “ninis” —jóvenes que ni estudian ni trabajan— superiores al 32%, debido a desigualdades estructurales, brechas de género, pobreza y limitadas oportunidades de inserción laboral.
El estudio, titulado “Entre la escuela y el trabajo: Juventudes en transición en América Latina”, analizó la situación entre 2014 y 2023, evidenciando que la problemática persiste con mayor fuerza en países como Honduras y Guatemala, donde la exclusión juvenil no solo se mantiene, sino que ha empeorado en comparación con años anteriores.
Según la CEPAL, mientras países como El Salvador y República Dominicana han logrado reducir los niveles de jóvenes fuera del sistema educativo y laboral, con cifras de 22.7% y 15.9% respectivamente, en otras naciones de la región el panorama ha retrocedido o se ha estancado.
El informe también destaca que la proporción de jóvenes que combinan estudio y trabajo sigue siendo baja, reflejando dificultades estructurales para equilibrar ambas actividades, lo que limita sus oportunidades de desarrollo económico y social.
Uno de los hallazgos más preocupantes es la persistente brecha de género, ya que las mujeres jóvenes son las más afectadas por la exclusión. En 2023, cerca del 33% de las mujeres entre 25 y 29 años no estudiaban ni trabajaban, frente a poco más del 11% de los hombres en el mismo rango de edad.
La CEPAL atribuye esta diferencia a la división sexual del trabajo, que recarga a las mujeres con tareas domésticas y de cuidado no remuneradas, mientras los hombres tienen mayor participación en el mercado laboral.
La desigualdad se profundiza aún más en los sectores de menores ingresos, donde aproximadamente el 47% de las mujeres del quintil más pobre queda fuera del sistema educativo y laboral, frente al 24% de los hombres. En contraste, en los sectores más ricos estas cifras bajan significativamente.
El estudio también advierte sobre el rezago educativo, señalando que los jóvenes fuera del sistema educativo o laboral alcanzan en promedio 10.3 años de escolaridad, frente a 13.4 años de quienes permanecen estudiando o combinan estudio y trabajo, lo que limita sus posibilidades de movilidad social.
A nivel territorial, las mujeres rurales presentan la situación más crítica, con niveles de exclusión que alcanzan el 44.7%, muy por encima de las mujeres urbanas y los hombres urbanos, evidenciando una fuerte desigualdad geográfica y de acceso a oportunidades.
Asimismo, la CEPAL señala que las brechas étnicas también persisten, afectando con mayor intensidad a jóvenes indígenas en países como Guatemala y Panamá, así como a jóvenes afrodescendientes en República Dominicana.
En el ámbito laboral, el informe advierte que la informalidad supera el 80% en sectores como agricultura y construcción, lo que deja a muchos jóvenes sin acceso a protección social ni estabilidad económica.
Ante este panorama, la CEPAL recomienda fortalecer políticas públicas enfocadas en la educación, el empleo y la protección social, impulsando becas, transferencias monetarias y programas formativos adaptados a las realidades de cada territorio, con el fin de reducir la exclusión juvenil en la región.








