De vuelta a los bombazos: Irán no quiere negociar con EE.UU.

TEHERÁN, IRÁN. – La delegación de Irán suspendió este domingo las negociaciones con Estados Unidos en Suiza y abandonó la mesa de diálogo en Bürgenstock, luego de que el presidente estadounidense Donald Trump lanzara nuevas advertencias contra la República Islámica en medio de las conversaciones destinadas a reducir las tensiones regionales y avanzar en acuerdos relacionados con el fin de los conflictos abiertos en Oriente Medio.
Según informó la agencia oficial iraní IRNA, los representantes de Teherán decidieron retirarse de las negociaciones tras reunirse con los mediadores de Catar y Pakistán, argumentando que las recientes declaraciones del mandatario estadounidense afectaron el clima de diálogo que se intentaba construir entre ambas partes.
La abrupta salida se produjo horas después de que Trump advirtiera a Irán que Estados Unidos podría reanudar los ataques “con mucha fuerza” si Teherán no frena las acciones de su aliado libanés Hizbulá.
Además, durante una entrevista televisiva, el presidente estadounidense lanzó nuevas advertencias relacionadas con un eventual cierre del estratégico estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio mundial de petróleo.
Las declaraciones generaron una inmediata reacción de las autoridades iraníes. El presidente del Parlamento y jefe del equipo negociador, Mohamad Baqer Qalibaf, minimizó las amenazas y aseguró que las Fuerzas Armadas iraníes están preparadas para responder ante cualquier acción que pueda emprender Washington.
“Será mejor que cuiden sus declaraciones”, respondió el dirigente iraní, al tiempo que afirmó que, más allá de las palabras, serán las acciones las que determinarán el rumbo de la crisis.
Las conversaciones habían comenzado durante la mañana con reuniones separadas entre las delegaciones y los países mediadores, para posteriormente avanzar hacia encuentros multilaterales centrados en la aplicación de un memorando de entendimiento firmado días atrás.
Entre los principales temas de discusión figuraban medidas relacionadas con la reducción de tensiones regionales y el fin de diversos conflictos armados, incluido el escenario en Líbano, una de las principales exigencias planteadas por Teherán.
La suspensión del diálogo sorprendió a observadores internacionales, especialmente porque horas antes el vicepresidente estadounidense JD Vance, quien encabeza la delegación de Washington, había asegurado que existían “grandes avances” en las conversaciones.
Ahora, la retirada iraní genera incertidumbre sobre el futuro de las negociaciones y reaviva los temores de una nueva escalada diplomática y militar en una de las regiones más sensibles del planeta.
Mientras tanto, la comunidad internacional sigue de cerca los acontecimientos, consciente de que cualquier deterioro en las relaciones entre Washington y Teherán podría tener repercusiones globales en materia de seguridad, estabilidad regional y mercados energéticos.








