Trump cancela TPS a Haití y Siria metiéndole miedo a Honduras

TEGUCIGALPA, HONDURAS. – El embajador de Honduras en Estados Unidos, Roberto Flores Bermúdez, informó este jueves que el Gobierno hondureño solicitó a las autoridades estadounidenses un período de gracia para los beneficiarios del Estatus de Protección Temporal (TPS), con el fin de que puedan regularizar su situación migratoria ante una eventual cancelación del programa, luego de recientes decisiones judiciales que fortalecen las facultades del Gobierno de Estados Unidos para revocar este beneficio migratorio.
La gestión surge en un contexto de creciente incertidumbre para miles de hondureños amparados bajo el TPS. Según explicó Flores Bermúdez, la petición tiene un carácter eminentemente humanitario, ya que involucra a familias enteras que podrían verse afectadas por un cambio en su estatus migratorio.
“Estamos hablando de familias, de niños”, expresó el diplomático, al señalar que un período de gracia permitiría a los beneficiarios atender asuntos fundamentales como sus viviendas, compromisos financieros, educación de sus hijos y tratamientos médicos antes de cualquier decisión definitiva.
El embajador detalló que, tras conocerse el reciente fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos, se realizaron consultas con el presidente Nasry Asfura, la canciller Mireya Agüero y otras dependencias de la Secretaría de Relaciones Exteriores para coordinar una estrategia diplomática orientada a proteger a los hondureños amparados por el programa.
Asimismo, reveló que ya fue solicitada una reunión con el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS) para abordar el tema y plantear oficialmente la petición hondureña. Sin embargo, hasta el momento no se ha recibido una respuesta por parte de las autoridades estadounidenses.
La preocupación aumentó luego de que la Corte Suprema emitiera un fallo relacionado con beneficiarios del TPS de Haití y Siria, una decisión que podría abrir la puerta para futuras revisiones o cancelaciones de programas similares para otros países, incluido Honduras.
Actualmente, se estima que más de 50 mil hondureños dependen del TPS para residir y trabajar legalmente en territorio estadounidense. Una eventual cancelación del beneficio tendría un impacto significativo no solo en las familias migrantes, sino también en la economía hondureña debido al peso de las remesas enviadas desde el exterior.
Las autoridades hondureñas aseguran que continuarán impulsando gestiones diplomáticas para buscar alternativas que permitan brindar seguridad jurídica y estabilidad a los compatriotas que durante años han construido su vida en Estados Unidos bajo la protección del TPS.
Expertos consideran que cualquier modificación al programa podría generar consecuencias sociales y económicas importantes, especialmente para aquellos migrantes que han permanecido durante décadas en Estados Unidos, han formado familias y mantienen fuertes vínculos laborales y comunitarios.
Mientras tanto, el Gobierno hondureño mantiene la expectativa de obtener una respuesta favorable a la solicitud de un período de transición que permita a los beneficiarios prepararse ante cualquier escenario migratorio futuro.








