EE.UU. a Nicaragua: Deja de hacerte m*je y libera al obispo Abelardo Mata

SAN JOSÉ, COSTA RICA. – El Gobierno de Estados Unidos exigió este sábado la liberación inmediata e incondicional del obispo emérito Juan Abelardo Mata, de 80 años, quien fue detenido en Nicaragua presuntamente tras oficiar una misa en la que pidió oraciones por la Iglesia católica perseguida, al considerar que su arresto es arbitrario y un nuevo episodio de la persecución religiosa denunciada contra la administración de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
A través de un mensaje difundido por la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado, Washington reclamó el cese de las acciones contra el religioso y condenó lo que calificó como una constante represión contra la libertad religiosa en el país centroamericano.
«Exigimos la liberación inmediata e incondicional del obispo nicaragüense Abelardo Mata, quien ha sido detenido arbitrariamente por la dictadura Murillo-Ortega«, expresó la dependencia estadounidense en un pronunciamiento compartido también por la Embajada de Estados Unidos en Managua.
El Gobierno estadounidense señaló además que el obispo no representa ninguna amenaza para las autoridades nicaragüenses y advirtió que su estado de salud es delicado debido a su avanzada edad.
Según fuentes religiosas, Mata fue retenido por agentes policiales el pasado lunes luego de haber presidido una misa el 25 de junio en la iglesia Cruz del Calvario, en Estelí, donde pidió a los fieles rezar por la Iglesia católica y mencionó al obispo Rolando Álvarez y al sacerdote Frutos Valle.
Inicialmente, el religioso habría sido llevado para una supuesta investigación y posteriormente permaneció bajo vigilancia en su residencia, ubicada en Tisma, departamento de Masaya. Sin embargo, diversas fuentes aseguran que días después agentes policiales regresaron a su vivienda y se lo llevaron nuevamente hacia un destino desconocido.
Hasta el momento, la Policía Nacional de Nicaragua no ha informado oficialmente sobre las razones de la detención, el paradero del obispo ni la existencia de un proceso judicial en su contra.
La detención ocurre en un contexto de profundas tensiones entre el Gobierno nicaragüense y la Iglesia católica. Las relaciones entre Managua y el Vaticano permanecen suspendidas, mientras que organizaciones internacionales han denunciado un aumento de la persecución contra líderes religiosos.
De acuerdo con el informe «Fe bajo fuego», elaborado por la organización Colectivo Nicaragua Nunca Más, al menos 261 religiosos han sido desterrados de Nicaragua como consecuencia de las acciones emprendidas contra la Iglesia católica.








