Tuvo que meterse la policía en el c*gadal que hay en centros educativos

TEGUCIGALPA, HONDURAS. – La División Anti Extorsión y Asociaciones Terroristas (DAET) intervendrá próximamente tres centros educativos como parte de un plan piloto para combatir denuncias de extorsión, tráfico de drogas, bullying y amenazas, una situación que las autoridades consideran preocupante por el riesgo de violencia y reclutamiento de menores dentro de las instituciones.
El jefe de operaciones de la DAET, Cristian Nolasco, informó que los nombres y ubicaciones de los centros se mantienen en reserva por seguridad. La estrategia será ejecutada junto a otras instituciones y podría extenderse posteriormente a colegios de todo el país.
Uno de los hallazgos que más preocupa a las autoridades son las denuncias de extorsiones internas entre estudiantes.
Según la Policía, se han reportado cobros de entre 20 y 40 lempiras para permitir el uso de pasillos o determinados espacios dentro de los centros educativos.
A esto se suman denuncias por tráfico de drogas, acoso escolar y amenazas contra estudiantes y docentes.
La CICESCT advirtió que estructuras criminales como la MS-13 y Pandilla 18 estarían utilizando centros educativos para introducir drogas y captar a niños, niñas y adolescentes.
La directora de la institución, Elizabeth Rodríguez, señaló que existe preocupación por el posible uso de las escuelas para facilitar el microtráfico y consumo de drogas entre estudiantes.
La Policía Escolar mantiene acciones preventivas en los 18 departamentos y trabaja con docentes para detectar señales que podrían advertir que un estudiante está en riesgo.
Entre ellas figuran bajo rendimiento académico, aislamiento, cambios de conducta y actitudes de rebeldía.
Cuando se detectan situaciones de riesgo, intervienen equipos de trabajo social y se involucra a los padres o responsables para evitar que los menores sean captados por estructuras criminales.
La DAET sostiene que estas intervenciones buscan fortalecer la prevención y cultura de denuncia dentro de los centros educativos y reducir los niveles de violencia que estarían contribuyendo a la deserción escolar.






