A nosotros nos cae bien Taiwán pero hay que revisar tratos y demás

TEGUCIGALPA, FRANCISCO MORAZÁN, HONDURAS. – La canciller de Honduras, Mireya Agüero, afirmó este jueves que la decisión sobre si el país mantiene relaciones diplomáticas con China o retoma vínculos con Taiwán será tomada con base en el interés nacional, descartando motivaciones ideológicas, promesas de campaña o presiones externas, en un proceso de evaluación que busca definir el rumbo de la política exterior hondureña.
La funcionaria explicó que el análisis de esta relación diplomática se centra en factores económicos, comerciales y políticos, y aseguró que la determinación final se adoptará exclusivamente desde el gobierno hondureño.
La canciller Agüero subrayó que el proceso de evaluación de las relaciones con Beijing y Taipéi no responde a compromisos electorales ni a posturas partidarias, sino a los intereses estratégicos del Estado hondureño.
Asimismo, aseguró que el gobierno de Estados Unidos no tendrá influencia en la decisión final sobre el rumbo diplomático del país.
La ministra recordó que durante la campaña electoral el entonces candidato del Partido Nacional, Nasry Asfura, prometió restablecer relaciones con Taiwán en caso de ganar las elecciones, algo que forma parte del debate político actual.
Agüero confirmó que el gobierno mantiene conversaciones con la República Popular China, aunque señaló que durante esos encuentros se han abordado señalamientos sobre supuestos contactos con Taiwán, los cuales fueron negados oficialmente por la Cancillería.
Indicó además que la relación con China se encuentra en una fase de evaluación avanzada, especialmente en el ámbito gubernamental, aunque aún faltan por consolidarse acuerdos vinculados a alianzas público-privadas y el sector privado.
La canciller también destacó la importancia de China en el escenario internacional, al ser miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU y una de las principales potencias económicas del mundo.
En ese sentido, insistió en que Honduras debe actuar con base en la continuidad del Estado, respetando las decisiones de gobiernos anteriores, aunque cuestionó que la política exterior pasada habría limitado el alcance internacional del país.







